Llevamos más de 300 funciones de Violetta Live, somos personas muy normales y no siempre estamos al 100%. Hay días que estamos cansados, otros que nos sentimos mal o simplemente extrañamos mucho nuestra casa (os prometo que son muy pocos).
Pero siempre intentamos que el público no note nada. Y hacemos la función con todo nuestro corazón.

 

Hace unos días, en Medellín (Colombia), Facu se dió cuenta que esa noche Joaquín Sabina daba un concierto. Somos muy fans (si paseáis por los pasillos de nuestros hoteles y escucháis sus canciones a todo volumen sabréis que está cerca mi habitación o la suya jajajaj)

A última hora conseguimos ir. Después de gritar mucho y cantar todas las canciones, Sabina dijo algo: él habló de lo dura que es una gira, y de lo importante que es tener cerca a tu familia ( mientras señalaba a sus músicos).

Después cantó una de mis canciones favoritas…. Me emocioné muchísimo. Pude reflejarme en sus palabras . Pero en lugar de ponerme triste me cargué de energía.
Fuí consciente de algo. Ahora YO NO ESTABA ENCIMA DEL ESCENARIO, era espectadora de un hermoso espectáculo. Esas horas yo vibré, lloré, grité, canté y soñé.


 

Entonces pensé, que eso mismo, es lo que nosotros vemos reflejado en las caras del público. Esa noche, como dice mi amiga Vero Peskin, se me llenó el corazón, y fuí más consciente de lo afortunada que soy por poder crear esas hermosas sensaciones en otros seres humanos.

Al día siguiente no puedo explicaros como salí al escenario, quería darlo todo!! Pero encontré a un público maravilloso. La plaza de toros de Medellín se caía por los gritos.

Y no había manera de competir con esa energía. Ellos me estaban dando todo a mí !